Aprende a interpretar tus resultados
Coche eléctrico o gasolina: comparar todos los costes
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La energía es solo una parte de la comparación entre tecnologías. Dos coches deben analizarse con el mismo kilometraje y plazo, pero con sus propios precios de compra, reventa, consumo y mantenimiento. Si una opción necesita cargador, incorpora ese desembolso sin inventar ayudas. Compara después el coste total, no solo euros por kilómetro de energía.
Ejemplo hipotético, en EUR
En un ejemplo sin financiación, A cuesta 20.000 EUR, se revende por 10.000 y consume 900 EUR anuales. B cuesta 25.000, se revende por 12.000 y consume 360 anuales. Con 1.100 EUR de otros gastos anuales en ambos y cinco años, A suma 20.000 EUR y B 20.300. Ahorrar energía no basta aquí para compensar la depreciación.
A = 10 000 + 5 × (900 + 1 100) = 20 000; B = 13 000 + 5 × (360 + 1 100) = 20 300 EUR
Qué revisar antes de decidir
Repite el cálculo con otra reventa y otro kilometraje. Mantén el plazo común entre vehículos. Distingue gastos anuales de pagos únicos y energía de mantenimiento. Si no recorres kilómetros, el coste por kilómetro no está definido. Los gastos de venta o reparación que conozcas deben añadirse expresamente, sin asumir que un modelo siempre resulta mejor.
¿Qué puede cambiar el resultado?
La reventa, los kilómetros, el plazo y los intereses. Cambia un supuesto cada vez para identificar su efecto, sin presentar la comparación como predicción.
Prueba el ejemplo y compara tus propios datos
Cómo interpretar el resultado
Compara los vehículos durante el mismo número de años. El combustible no explica todo el coste: incluye pérdida de valor y gastos anuales. La devolución del préstamo no se suma de nuevo al precio de compra.